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Diseñar en la sombra… o en un rincón

“No creo que sea algo nuevo, pero creo que es una fase por la que todos hemos pasado alguna vez”

Foto de Daria Durand en Unsplash

En este post me gustaría reflexionar un poco acerca del trabajo que realizamos muchos diseñadores cuando trabajamos para jefes incompetentes.  Ellos se autodefinen como “expertos en diseño” pero nosotros sabemos que lo único que saben hacer es colgarse medallas por el trabajo bien realizado.

Diseñar para otros

Hay un punto complicado cuando eres diseñador y es el de “Diseñar para otros”, porque siempre vas a estar expuesto a opiniones, criticas y demás metáforas que queramos inventar para decir que tu trabajo no se valora como debería. 

Sé de propia mano que todas las valoraciones que vengan por parte del cliente tenemos (o más bien debemos) cogerlas un poco “con pinzas”; muchas veces el cliente apenas tiene formación en el ámbito gráfico y esto complica un poco el entendimiento de nuestros diseños.

Todos sabemos lidiar con clientes y cambios infinitos pero, ¿Qqé pasa cuando tu jefe/a es el otro/a? Pues siento decirte que si no te acreditan como diseñador principal tus diseños van a pasar automáticamente a su autoría, así, sin preguntar. 

Tu estás cobrando por esos trabajos pero no te deberían arrebatar todas tus creaciones de esa manera, cada diseño es una pequeña parte de ti y quien se considere diseñador así lo pensará.

Arreglar los desastres de tu jefe/a

¿Te suena? Creo que es algo común en la relación entre tú y tu jefe/a. 

Personalmente, siempre lo he ubicado más en la parte técnica de un diseño pero los desastres se pueden encontrar en cualquier fase del trabajo: desde prometerle al cliente cosas casi imposibles hasta no saber usar el programa de edición más básico. 

Y no me refiero a que tu superior sea “un desastre”, me refiero a que siempre tienes que ir detrás, retocando o arreglando todos los diseños que pasan por sus manos. Nunca están bien hechos, nunca se ha maqueado correctamente y el resultado solo es uno: el doble de trabajo. 

Si me preguntas: cuando existe una relación laboral así, prefiero que mi jefe/a no toque nada. 

Tomar el control del proyecto desde inicio es un arma de doble filo, porque estás educando a tu jefe/a en el arte de “no hacer nada”. Y a ti ¿Sabes lo que te va a pasar? Se llama ansiedad de caballo y treinta proyectos al mismo tiempo. 

La próxima vez que pienses “Mejor que no toque nada” piénsalo dos veces porque la empresa no es tuya. Y el dinero que están generando a tu costa, tampoco. 

Un buen diseño siempre lleva firma

Te pongas como te pongas, un buen diseño siempre debe llevar tu firma.

Prácticamente todos los proyectos realizados en una agencia se firman en conjunto, pero yo creo que es importante saber “Quién ha hecho qué” porque, en nuestro trabajo el reconocimiento es la trayectoria que nos lleva a conseguir nuevos proyectos. 

Si os fijáis, es algo super común en el cine. Todo el mundo que ha participado en esa película aparece en los créditos finales, sin embargo, en tu estudio no sabemos quién ha diseñado esa marca o quién ha implementado ese formulario en la web. 

No se trata de ego, se trata de respeto. Y si tu jefe es puro postureo ya sabes quién se va a llevar el mérito del trabajo bien hecho.

Tu trabajo es el escaparate que vende

Si solo son tus diseños los que hacen que lleguen más clientes, siento decirte que le estás preparando un portafolio estupendo a tus jefe/a. Y además lo está vendiendo como si fuese suyo.

Algo hay claro, y es que tu jefe debe conseguir nuevos proyectos para que tú puedas cobrar, y lo más seguro es que, si eres buen diseñador/a, enseñe tus creaciones para fidelizar.  Hasta aquí todo correcto, pero hay algo que no entiendo ¿Por qué hablan en primera persona?.

Han sido infinitas las reuniones que he presenciado, en las que una propuesta de diseño se ha presentado como propia ante mi atónita mirada, y además sin pestañear. 

Eso sí, ten por seguro que si tu trabajo es el pilar fundamental de esa empresa, puedes estar muy orgulloso/a de lo que tu mente de creativo ha conseguido. Te lo han arrebatado de las manos sí, pero también tienes que saber que el único/a que ha conseguido sacar adelante ese proyecto has sido tú (Y solo tú). 

Dejar huella en tus diseños

Y no solo me refiero a que se reconozca tu estilo, sino a una cuestión un poco más técnica. 

Siempre he sido partidario de “Hacer las cosas bien” porque no todo el mundo es capaz de rematar un proyecto como se debe. Tu jefe/a no sabe hacer eso. 

Te recomiendo que muestres tus habilidades como diseñador. En algún punto te tocará demostrar que cada uno de los trabajos presentados en esa empresa son tuyos.  Y debes de tener claro hasta el más mínimo detalle; esta será tu forma de demostrar que han salido de tu cabeza.

Además, ten por seguro que una buena idea, una ejecución perfecta unidos a tu talento innato, harán que ese diseño se valore y se recuerde. 

Y como la teoría no es la practica, y sabemos que tu jefe/a seguirá apropiándose de tus creaciones, te recomiendo que añadas tu firma dónde sólo tu puedas ubicarla.

¡Ah! Y vete renovando tu CV porque ambos sabemos que los días en esa empresa están contados. 

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