Foto _ bocetos para una marca
En este post quiero animaros a seguir siendo un poco analógicos para haceros una recomendación que a mí personalmente me encanta, bocetar a boli…
Un bolígrafo, cero límites
Muchas veces nos auto-convencemos de que necesitamos la tecnología más puntera para comenzar a darle forma a nuestros diseños, sin embargo tan solo necesitarás papel y boli para plasmar todo aquello que está pasando por tu cabeza.
No se trata de obtener un resultado final sino de jugar con las posibilidades que te brinda tu mente.
Usando un simple bolígrafo estás eliminando todas las barreras que se interponen entre cualquier software de diseño y tus ideas. De esta forma no tienes que seleccionar herramientas, no tienes que pensar en el color, no tienes que realizar una construcción perfecta. Tan solo tienes que deslizar el boli, sin reglas.
Puedes crear desde la forma más simples a las más retorcida, aquí no hay límites. Puedes dibujar encima, realizar mil modificaciones o versiones muy diferentes y también algo super importante, no podrás borrar de forma fácil, por lo que todas esas variantes serán candidatas a convertirse en tu nuevo diseño.
La propia idea de bocetar
Creo que con el tiempo y con el auge de la inteligencia artificial se está diluyendo un poco la forma de comenzar un proyecto, y es que la velocidad de resultados y la eficacia de la tecnología están apartando en cierta manera la espontaneidad que tenemos para generar ideas.
Todo buen proyecto ha comenzado con un boceto -Y de ese carro no me bajo- y es importante para comprender el proceso de creación, plantear primero las ideas sobre papel.
Bocetar creo que es una de las partes más personales que podemos encontrar en todo este proceso, cada uno de nosotros hemos tenido un bagaje que nos hace diferentes, unos referentes que interpretamos de formas distintas y un cierto estilo que al final acaba saliendo a la luz.
Me gusta pensar que la propia idea de bocetar tiene que ser un poco arcaica y por eso creo que hay que comenzar todos los proyectos gastando un poco de tinta.
Enfrentarse al blanco
Siempre da respecto comenzar a mirar el folio en blanco y no saber muy bien lo que se quiere, pero esa parte es emocionante, porque es en este punto cuando los mecanismos de la creatividad van a comenzar a funcionar.
Ideas que parten de referentes, formas, letras, garabatos, cosas que ya has visto antes y un sinfín de conectores que puedes plasmar fácilmente en tu papel.
No debes tratar esto de “Enfrentarse al blanco” como una barrera, sino como una forma de entrenar y ordenar tu creatividad. Se trata de obtener el mayor número de posibilidades para que el resultado final cuente con todos los elementos que estabas buscando.
Yo tampoco sé dibujar
Es curioso como muchos de nosotros no tenemos un don especial para el dibujo y aún así tenemos ese “ángel” para el diseño. Por eso mismo no hay que tener miedo a realizar bocetos, aunque a priori no sean lo más estético que hayas visto, seguro que te ayudan a visualizar tus ideas y a unir todos esos puntos que ya se te han pasado por la cabeza.
En este punto es interesante encontrar tus propios códigos de bocetaje, una especie de lenguaje propio que tu después puedas interpretar para transportarlo a su formato digital. Porque un boceto no tiene que ser universal pero si tiene que ser funcional, no olvides que son tus ideas “a papel”.
Creatividad en estado puro
No sabría definir muy bien lo que es la “creatividad en estado puro” pero se que hay algo de eso cuando decides coger un boli y darle forma a tus ideas.
Se trata del momento, de la imaginación, de la ilusión y de los trazos, y aunque siempre se dice que “ya está todo inventado” al final, acaba apareciendo esa idea que plasmada en el papel tiene todo el sentido del mundo.
Ese “eureka” llega siempre, puede ser en los primeros bocetos o pasados unos días. Pero es importante que trabajes tus ideas a boli y papel, de forma tradicional. Todo ese camino que recorras desarrollando tu idea, te ayudará a asentar las bases de tu diseño.
No hay una única forma de bocetar, tampoco la hay de conseguir esa “creatividad pura” pero lo que si puedes hacer es entrenar, mirar, consultar, coger tus ideas, dibujar y todo lo que se te ocurra para seguir dándole vida a tus diseños.




